Si es verdad que hay veces que no tengo ganas de nada, días en los que no se ni escribir, ni pensar, ni reír, me basta con pensarte para que mil cosas sobrevuelen mi cabeza, recreando momentos o simplemente inventando un mundo, un mundo perfecto y pensado para mi, para hacerme olvidar por un instante, todo aquello que enturbia mis días y tiñe mis noches de un negro tan intenso... Porque me encanta pensar en ti y sentirme idiota cuando vuelvo de mis sueños.*Cuento los segundos para que todo esto termine, o todo aquello empiece..