jueves, 5 de febrero de 2009


[...] Y andubo por tantos lugares, y recorrió tanto mundo, con tan solo su alma y en ella la esperanza. Con la mirada limpia y el corazón vacío, esperando encontrar en sus andares algo que consiguiera llenar la inmesidad de su cuerpo. De cada árbol una hoja, de cada lago una gota, y así, poco a poco fue llenando lo que tan vacío estaba. Y en cada lugar encontraba el trozito que le faltaba y cuando al final completo el rompecabezas decidió regresar, le quedaba mucho camino por andar. En el regreso y al volver a pasar por aquellos lugares, vió tantas cosas que antes no había visto, vió tantas pequeñas piezas que podrían haberlo completado de otra forma, que se dió cuenta de cuan rapido había caminado, de lo poco que había observado. [...]

[...] No le fallaba la vista, no le fallaba la mente, solo le fallaba la forma en la que vivía. Porque no es lo mismo vivir intensamente que vivir rapido, porque lo importante, es disfrutar y caminar, porque no importa cuanto tardemos en llegar, porque lo bueno... lo bueno se hace esperar.


*Lin, gracias por ser de esas pequeñas cosas que tanto me completan!

M!

4 Comentarios:

Ender dijo...

muy chulo,
sigue caminando.

silvia dijo...

Me has hecho recordar que un dia yo tambien fui adolescente y soñaba cosas tan bonitas, aprovecha este momento que ya nunca volverá a pasar. Me ha gustado mucho tu blog te añado a mis favoritos para seguir leyendo estos sueños.

VeRoNiKa ♫ VeCa ♪ LiFe dijo...

Que lindo... me encanto. ahora mas que nunca que lo necesitaba. Bueno dicen que siempre hay que hacer un alto en la esta corta vida para oler las flores de nuestro alrededor para disfrutar aquello que en esa carrera (mental) que siempre nos lleva por delante. Que lindo. Nos leemos.
Un saludo

Jorge Ampuero dijo...

Cierto. Lo bueno muchas veces se hace esperar, y yo que recién llego por aquí y sabes, me gusta lo que escribes. Nos leemos.

Saludos...