martes, 11 de agosto de 2009


[...] No pudo ni siquiera llorar o mostrar un atisbo de tristeza en su rostro. El se había ido y probablemente no volviera a verlo jamas, pero por alguna extraña razón, fuera de su mente no conseguía que fuera legible su pena y su dolor. Comenzó a caminar por las calles plagadas de charcos de lluvia y gente corriendo, intentando evitar la tormenta. Recorría las veredas como un ente, silencioso, calmo e irónicamente transparente, nadie la miraba, nadie parecía verla, pero no le importaba, su interior estaba ahora tan vació que nada cobraba sentido. Cuando de repente vagando en su interior buscando respuestas, buscando porqués, se topo de frente con su amargura y mirándola a los ojos, no pudo contenerse, no consiguió evitar que las lágrimas salieran como puñales clavandose en su pecho, pero no sirvió de nada, porque la lluvia camufló lo que tanto le había costado sacar. [...]


¿quién dijo que en verano no hay gripes? ... uU

M!

5 Comentarios:

Menage A Trois dijo...

Si... y la tormenta algun día se fue.
Siempre que llovió, paró.
Frase trillada, hasta el hartazgo, pero frase cierta al fin...

LOQUEQUEDAATRAS dijo...

MMMMMMMMMMM
LO PERO SON LAS TORMENTAS INTERIORES
PORQUE ESAS NO ARRECIAN
AUNQUE LLUEVAS LAGRIMAS
ESTAN AHI
LATENTES
O TRONANTES

Sofía dijo...

luego de la tormenta, sale el sol...

Antonella dijo...

Muy lindas palabras Maca :)
y mejoráte de esa gripe!

Mery dijo...

Te dejo un pañuelito jeje Mejor un paquetito de pañuelitos...
Que te mejores!!!
Beso